Protégeme de la lluvia...



Por amor siempre se hacen grandes locuras




Nunca me arrepentiré de nada de lo que he hecho en la vida, por muchos problemas que me hallan ocasionado las acciones que yo haya decidido emprender en cada momento de mi vida. Esas decisiones las tomé simplemente porque creí que era lo más adecuado, solamente seguía lo que yo pensaba que era el mejor camino en ese momento, lo único que buscaba era un rayo de felicidad. Simplemente deseaba que alguien apareciera mostrándome lo que yo llevaba dentro y si para encontrar el amanecer tenía que pasar mi propia oscuridad es algo de lo que nunca podre arrepentirme…


Si cierro los ojos todavía puedo estar en aquella noche estrellada, si me concentro puedo volver a sentir sus labios contra los míos, puedo oler su perfume y oír su risa. Lo malo viene cuando los vuelvo a abrir y estoy yo solo, temblando en un rincón sin saber qué hacer, cabreado conmigo mismo por haberme dejado llevar, por haberme permitido ser feliz por una mísera vez en mi vida. Y sin embargo la amé, aunque fuera por minúsculos momentos dentro de mí deseaba que ella hubiera aparecido antes cuando yo no estaba encadenado a una vida que yo mismo había decidido emprender, una vida que yo mismo decidí tomar porque era lo mejor para volver a ser yo mismo. Volver a una época pasada, donde no habían traumas que me perseguirán por siempre. Hubo una época donde aún los insultos y las risas maliciosas no inundaban todos mis recuerdos, donde era ese chico tímido que vivía atado a su propio corazón, el mismo que le provocaría la mayor parte de los problemas de su vida…


La mayoría de mis recuerdos están bajo un mar de sentimientos agridulces y traumas que me perseguirán por siempre, pero si cierro los ojos puedo volver a esos momentos donde conseguíamos que lo demás no importara, donde lo único que existíamos era ella y yo, ese era nuestro refugio, donde nuestras palabras mandaban y los problemas se quedaban fuera de nuestras vidas. Era como si fuéramos el protector del otro, como si viviéramos bajo un mismo techo y lo de alrededor estuviera derrumbado por una lluvia incesante de problemas y sin embargo seguíamos mirándonos a los ojos y sin hablar poder susurrarnos uno al otro:

                                       “Protégeme de la lluvia”




Cada mañana...


Yo digo mañana todo saldrá bien. Tú sigues diciendo no olvido el ayer...



Cada mañana al despertarme intento recordar cada instante juntos pero conforme pasa el tiempo esos recuerdos se alejan con la misma rapidez que el agua entre las manos y por mucho que luche contra ello ya casi no recuerdo como era sonreír a tu lado. Ni siquiera recuerdo a que sabían tus labios, ya no noto tus dedos entrelazados entre los míos. No consigo recordar el dulce aroma de tu perfume, lo único que guardo de ti es el vacío interior que dejaste en mi vida el día que te fuiste.


Conforme pasa el tiempo he aprendido a vivir con tu espíritu dando vueltas por mi vida, ya ni siquiera puedo salir a cenar con mis amigos sin que algo me recuerde a ti, sin pasar por nuestro restaurante favorito, sin cruzarme con alguna amiga tuya y que sin mirarla sepa en lo que esta pensando. Ojala todo hubiera sido diferente entre tu y yo. Nunca podríamos habernos imaginado como 2 almas gemelas acabarían siendo simples desconocidos, supongo que nadie lo piensa, al fin y al cabo intentamos disfrutar del hoy sin pensar en lo que nos deparara el ayer, igual si lo hiciéramos nos ahorraríamos muchas lágrimas. Todavía no he encontrado a esa chica que haga que me olvide de ti, todavía nadie ha conseguido que no piense en ti a cada minuto del día. Cada vez que voy a quedar con una chica me pongo a llorar deseando olvidarme de ti, deseando que no halla nada de esa chica que haga que me acuerde de ti, que ojala me pudiera olvidar de ti...


Cuando llego a casa y estoy en la cama no soy lo suficientemente fuerte para volver a ver nuestras fotos, pero si soy lo suficientemente débil para no poder borrarlas. Se que llegara el día en que tenga el valor de borrarlas, en que pueda terminar el día en que no busque fotos tuyas actuales y te vea junto a un chico y piense que ojala fuera el. Conforme va pasando la noche voy odiando el quedarme dormido, porque se que volveré a soñar contigo y todo volverá a empezar. Ya ni siquiera me acuerdo de tu voz, por mucho que lo intente no consigo recordarla, sin embargo llega el amanecer y vuelvo a prometerme que me olvidare de ti...como cada mañana...
Hoy me he levantado pensando en ti, llevo exactamente 16 años, 200 meses y 5.000 días pensando en ti, cada décima de segundo, caigan chuzos de punta o brille el sol, ahí estás tú.  
Te juro que he intentado borrarte, pero no hay manera. Te he matado cada noche y te he resucitado cada mañana. Yo ya no sé si estoy obsesionado, perdido, desquiciado o pegado a ti como chicle a la suela del zapato, no sé, pero ya no lo aguanto más.
Te quiero.