Mienteme...

Una mentira que te haga feliz vale más que una verdad que te amargue la vida...


Durante muchos años llegue a pensar que el amor era lo único que nos hacia realmente felices, que podías construir tu vida a base de "Quédate un rato mas" y "Me encantas". Pero conforme avanza tu vida te acabas dando cuenta de que esas frases se acaban convirtiendo en "Ojala estuvieras a mi lado" y "Te extraño". Ojala nunca nos diéramos cuenta de lo jodido que puede llegar a ser enamorarte de alguien, ojala ciertas mentiras acabaran siendo realidades...


Todo el mundo ha pasado por momentos duros, por rupturas imprevistas y eso es algo que no por menos esperado se asimila mejor, al contrario, las adversidades duelen mas cuanto menos te esperas que lleguen. Te acuestas un día pensando que vas a salir con una chica maravillosa y te despiertas a la primera luz del alba sabiendo que nunca mas veras su brillante pelo, nunca mas probaras sus dulces labios y jamas volveras a sentir su cálido tacto. El amor es injusto en determinadas ocasiones, pero no por ello deja de ser maravilloso, es lo mejor y lo peor que podremos tener en nuestra vida, ojala no fuera tan complicado, pero tal vez si no fuera de ese modo no valdría la pena luchar por él. Siempre he preferido la verdad por muy dolorosa que fuera, es mejor simplemente porque te ahorras las falsas esperanzas que son lo peor de todo, el pensar que si luchas por ella conseguirás tener un futuro a su lado es el peor pensamiento para una persona enamorada. No culpo a la gente que lo hace, supongo que es preferible mentirle a alguien a ver como se rompe delante tuyo diciéndole que nunca estaréis juntos, sin embargo la alternativa es todavía peor, es intentar que un pobre chico tenga esperanzas de conseguir a la chica con la que sueña cada noche, con la que piensa cada día. De todas maneras hay algo peor que la verdad y esa es creerte tu propia mentira, no querer asimilar la verdad que ella te dice, tener fe ciega en algo en lo cual nadie mas cree y eso es lo que acaba hundiéndote mas y mas, el pensar que tal vez, solo tal vez, se acabara enamorando de ti...


Dime la verdad, por muy duro que sea prefiero que me digas que no me quieres a que me digas que quizás en un futuro aprendas a quererme con la intensidad con la que yo te quiero, ojala pudieras aprender a soñar conmigo aunque solo fuera la mitad de las veces de lo que yo sueño contigo. He soñado que compartíamos momentos únicos en la vida, que conseguía enseñarte a amarme con la misma velocidad con la cual yo me enamore de ti, sin embargo todo es un sueño, sigo viéndote todos los días con ese chico y pienso que podría ser yo, si no fuera un estúpido enamorado yo seria el protagonista de tus sueños y el artífice de tus sonrisas, pero por desgracia sigo llorando sabiendo que nunca podrás amarme como yo te amo a ti. Aunque me lo hallas dicho mil veces no consigo asimilar que nunca volveré a hacerte reír con mis fotos y que a partir de ahora solo llorare con las tuyas. Vuelve a decirme que quizás algún día estemos juntos, no me digas la verdad, simplemente haz como yo hago todas las noches para conseguir dormir, mienteme y dime que quizás, solo quizás podrás amarme algún día, simplemente mienteme...

No quiero necesitarte, porque no puedo tenerte...


Solo soñaria contigo...

Nunca olvido a una chica difícil de olvidar...

En una noche calurosa como pocas el soñó que volvía a tener 7 años y delante suya estaba aquella chica de pelo largo y mirada dulce, pero ya no era esa tierna niña, había pasado mucho tiempo y se había convertido en una mujer de melena brillante y suave sonrisa, pocos rasgos quedaban de aquella niña que cada mañana se encontraba en clase. Sus miradas se cruzaron y él pudo notar como ella intentaba reconocer debajo de años de recuerdos al travieso y sonriente niño que una vez fue. Con solo un tímido y frío saludo se pudo comprobar que ambos intentaban descifrar los pensamientos del otro, intentando recordar una época pasada y que a simple memoria parecía tan lejana. Recuerdos borrosos inundaban su mente, era prácticamente una odisea recordar que hubo una vez que jugaron a enamorarse...


Anoche recordé el momento en que te pedí salir, pude ver como entraba a clase y que tras unos momentos de duda te decía si te apetecía salir conmigo, no fue para nada la mejor declaración de amor, pero ya se sabe que las primeras veces no suelen ser perfectas ni mucho menos, después de esa petición vendrían muchas mas, a otras chicas, pero nunca conseguí olvidarme de ti, es lo que tiene el primer amor que nunca se olvida. Aunque por suerte tu te olvidaste de mi, quien iba a recordar a ese chico alegre y pesado que iba siempre detrás tuya buscando que le dieras la mano, supongo que preferías ir con tus amigas y no te culpo, yo también lo hubiera hecho de saber que un niño como yo iba detrás de ti. Te puedo asegurar que con el paso de los años no conseguí enmendar mis errores en el amor, siempre fui el mismo chico que acababa enamorándose y equivocándose a partes iguales, supongo que nunca estuvimos predestinados a estar juntos. Soñé que te encontraba por casualidad, que es como suelen ser la mayoría de las cosas maravillosas de la vida. Lo que no me imagine es que te presentaras con tu marido, aquel que consiguió hacerte feliz de verdad, no como yo, que 20 años después por algún extraño motivo había vuelto a soñar con alguien a quien no veía desde que era un niño, supongo que hay cosas en mi cabeza que es mejor no intentar encontrarles explicación alguna...


Anoche nuestras miradas se cruzaron, aunque solo fuera en mis sueños mas dulces, por un instante volvía a ser un niño alegre que jugaba a enamorarse día tras día, que iba detrás de aquella chica intentando que le diera la mano, que todavía no sabia lo que era que le rompieran el corazón, todavía recuerdo como mi corazón palpitaba a cada paso que iba dando, como mi cuerpo temblaba por intentar pensar que alguien como tu pudiera salir con alguien como yo. De repente todo volvía a ser como era, tu te habías casado y yo daba tumbos por una vida que nunca ha llegado a entenderme.

Solo soñaría contigo para volver a ir hacia tu mesa y recordar a aquella pareja a la que el tiempo sepulto bajo toneladas de recuerdos y corazones rotos...


No es nada raro que hadas y duendes se encuentren en sueños...