Con los ojos cerrados...

Solo calan los besos que no has dado...

Ojala la vida fuera como un sueño, donde cierras los ojos y todo a tu alrededor estuviera hecho como tu mas quieres, donde cada cosa que pasara fuera alegre y te encantara. Sin embargo, no siempre las cosas suelen pasar como a nosotros nos gustaría. Hay veces que la vida nos pone a prueba con ciertos reveses de los cuales no siempre nos sabemos recuperar. A veces desearíamos repetir momentos de nuestra vida, aunque en lo mas profundo de nuestra alma sabemos que volveríamos a actuar otra vez igual. Siempre habrá una vez donde desees volver atrás para cambiar una decisión que tomaste, para hacer algo que no te atreviste a hacer. Sin embargo, por suerte o por desgracia, eso es imposible. Las decisiones que tomamos en nuestra vida quedan marcadas a fuego y no se pueden cambiar. Puedes intentar arreglar un error, pero, por desgracia el daño que hallas causado ya esta hecho y será un peso más que tendrás que llevar sobre tu espalda. Hay muy pocas cosas buenas en equivocarse, una de ellas es que has tenido el coraje de tomar una decisión, aunque sea errónea. Debes aceptar que ya está tomado y que es preferible equivocarse por algo que hiciste a lamentarte por algo que no te atreviste a hacer...


Parece que fue ayer cuando pasaba las noches arrepintiéndome de no haberte besado, todavía puedo recordar esas madrugadas eternas esperando mensajes que nunca llegaron, buscando llamadas que nunca se hicieron y esperando segundas oportunidades que jamas se dieron. Al cabo del tiempo nos acabamos dando cuenta que los peores errores suelen venir por no arriesgarse, por temor a que algo no salga bien y eso es lo peor para una persona. Si tu cometes una decisión y te equivocas al menos podrás pensar que lo intentaste. Pero hay algo que te perseguirá siempre y es el no haberlo intentado, el no haber tenido la opción de poder equivocarte, el tener sobre ti el peso de tus "no-actos", el saber en lo más profundo de tu ser que aunque lo vuestro no funcionara no tendrás que pasarte las noches envuelto en lágrimas por esos besos que no te atreviste a dar...


Hubo una época de mi vida donde deseé dar marcha atrás al reloj y cambiar decisiones de mi vida. Hacer cosas que no me atreví a hacer por miedo a equivocarme, por miedo a provocar algo que no pudiera controlar. Aunque sin saberlo lo que provoqué fue un error constante. A veces el miedo es nuestro peor enemigo y nuestra peor pesadilla, es el único que nos hace cometer errores sin darnos cuenta del fallo que estamos cometiendo. Supongo que con el paso de los años aprendemos a vivir con esos fallos y que los errores que cometemos no hacen otra cosa sino que enseñarnos a no fallar la próxima vez. Y queramos o no, todos nos damos cuenta que si volviéramos a poder decidir aquellos en lo que fallamos volveríamos a elegir igual con los ojos cerrados...

Solo una cosa me da miedo, que podríamos no habernos conocido nunca...




Deseaba ser yo...

Y la vida siguió, como siguen las cosas, que no tienen mucho sentido...

Quien nos iba a decir cuando hace años pasábamos las madrugadas absortos pensando uno en el otro con el móvil en la mano que acabaríamos siendo 2 desconocidos como hay miles en esta vida. Todavía no se como pude sacarme nuestros recuerdos de encima, como pude olvidar una relación que me destruyó tanto. Parece que fue ayer cuando jugábamos a enamorarnos sin saber que nuestra historia sería breve e intensa. Como pudimos pasar en un par de meses de andar riéndonos de cualquier tontería a gritarnos rodeados de gente, todavía recuerdo el día que decidí que me tenía que olvidar de tí, lo tengo grabado a fuego en mi memoria, y eso, es algo de las pocas cosas que nunca podré olvidar...


Nunca llegué a entender el porque me escondiste que estabas saliendo con otro chico. Como viéndonos casi todos los días pudiste ocultarme algo así, sabiendo además que yo estaba locamente enamorado de tí, nunca lo acepté. En ese momento comencé a darme cuenta que lo nuestro se estaba apagando. Además a partir de ahí empecé a mirarte de otra manera. Fue una pequeña traición, todavía tengo grabado aquella noche cuando me lo dijiste todo. Fue algo que nunca acepté, tampoco pude aceptar que además fuera con él. Ese día tu moriste un poco para mi, ya no eras la chica madura y responsable que yo conocí una vez. Te comportaste como una cría, cuando siempre me habías dicho que el crió era yo. Supongo que fue otra excusa más para no darme otra oportunidad de demostrarte que los errores que cometí eran por falta de experiencia y no por falta de madurez. Supongo que nunca sabremos que hubiera pasado si hubiera conseguido que te enamoraras de mi con la intensidad con la que yo estaba enamorado de ti...


Conforme pasó el tiempo me sentía como si todo lo que habíamos construido juntos se viniera abajo. Yo intentando salir corriendo bajo una nube de escombros que se desmoronaba a pasos agigantados, y tú simplemente observabas todo de la mano de un mediocre que nunca te mereció. Al final resultó que ni el niño era tan niño, ni la madura era tan madura. Te puedo asegurar que odié a ese chico con toda mi alma, y un día simplemente exploté. No pude soportar más el estar callado, todavía recuerdo cómo iba borrando fotos y mensajes tuyos de mi móvil mientras las lágrimas empapaban la pantalla, cómo a los pocos minutos aparecieron tus compañeras y me dijeron aquello de: 

"Lo mejor que puedes hacer es olvidarte de ella, te va a acabar hundiendo".

Lo peor es que tenían razón. A él nunca le volví a hablar después de aquello. Yo creo que hasta él tenía miedo de que si nos encontrábamos le acabara cruzando la cara, y a ti simplemente con el tiempo aprendí a entenderte. Simplemente hiciste bien intentando separarme de ti, tal vez era un crío intentando controlar una situación que todavía no me correspondía. Mi problema simplemente fue que no entendía el porque no podía ser yo el que te cuidara cuando caías enferma, el que te abrazara cuando tenías frío... Nunca he llegado a entender porque no se me concedió otra oportunidad, simplemente desearía volver al pasado y en vez de gritarte darte un largo beso...ese era el final que nos merecíamos...simplemente deseaba ser yo...


Antes compartiría una vida contigo que enfrentarme a todas las edades de este mundo sola...

Ya no tengo miedo...

Es ahí justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo...


Parece que fue ayer cuando buscaba tu mirada entre la gente, cuando pasaba las noches buscando tu silueta en la madrugada, cuando llenaba mi almohada en lágrimas y acababa soñando en algo que nunca ocurriría. Ya no oigo tu voz, ni noto tus labios besando los mios, ya no oigo tu risa ni veo tu suave pelo, ya no lloro por ti, puede que no me halla perdonado por haber cometido mil errores pero al menos esos fallos ya no me perseguirán todas las noches. Te quise tanto que hasta me llego a destruir, sin embargo he decidido no añorarte, he conseguido soltar aquello que me hacia seguir buscando tu estela entre un mar de recuerdos y puedo decir que vivo mejor, tal vez no lo consiga ni hoy ni mañana, pero llegara un día donde pueda decir :

"Lo he conseguido, me he acabado olvidando de ti"


He aprendido a vivir con tu recuerdo en mi mente, he sabido como escuchar nuestra canción sin llorar, tal vez sea porque he agotado las lágrimas que llevaban tu nombre, ya no pienso en ti cada segundo del día, ni tampoco sueño contigo, ya no le tengo pavor a quedarme dormido y soñar con una mentira que jamas se convertirá en verdad, de hecho tu ni siquiera te acuerdas de mi. Ojala pudieras sentir lo que yo he sentido tanto tiempo en mi interior, ojala pudieras ver cuantas veces he odiado tenerte como amiga, no puedo tener una relación de amistad de alguien del que estoy enamorado, seria engañar a mi propio corazón y eso es algo con lo que no podría vivir, no puedo pasar la vida junto a alguien que quiero abrazar y besar todo el rato...


Ya no tengo miedo a soñar con que volvías a salir por la puerta y te volvías a despedir de mi, ya no miro nuestras viejas fotos y pienso que ojala se volvieran a repetir, estoy aprendiendo a no mirar el móvil cada 2 segundos para ver si me has vuelto a llamar, ahora solo me preocupo por mi y eso es algo que debí haber hecho hace mucho, te sigo queriendo pero ya no tengo miedo a cerrar los ojos y verte, ya no tengo miedo a tu recuerdo...


A veces el dolor es tan intenso que lo único que queremos hacer es olvidar...

Prométeme...

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.


Hay ocasiones donde pecamos de exceso de locura, es esa misma locura la que nos hace luchar por algo en lo que nadie mas cree. Cuando todo el mundo nos dice que esa chica nunca nos amara pero sin embargo nosotros lo intentamos con todas nuestras fuerzas creyendo que si somos perseverantes conseguiremos despertar a su lado. Ojala no existieran los corazones rotos, son fáciles de descubrir las personas que han pasado por una situación así porque son aquellas que caminan por la vida con un halo de tristeza y pesadumbre a su alrededor. Son las mismas personas que parece que han superado una ruptura pero sin embargo cuando están solos no pueden evitar derramar lágrimas porque saben que nunca podrán tener a su lado a la persona amada, aquella con la que compartir sueños y es ese dolor el cual no consiguen quitarse de encima el que les hace cometer estupideces, intentan jugárselo todo a una carta que en la mayoría de ocasiones no suele salir bien y solo provoca mas tristeza representada en baños de lágrimas. Pasa el tiempo y tenemos que aprender a soltar su mano y dejarla ser feliz, aunque sea al lado de otro...


Nunca he hablado contigo, no se que gustos tienes. Lo único que tengo en mente de ti es lo que ella me cuenta, debes de ser un tío magnifico para que ella se halla enamorado de ti con tal magnitud, has conseguido lo que yo llevo tiempo intentando y puedo decirte que tengo envidia de ti, podría decir incluso que te odio. Porque has conseguido enamorarla y eso es algo que yo ni siquiera he rozado. Deberías ver como habla de ti, como destaca tu risa y tu manera de mirarla, si hay algo que me mata por dentro es que vas a tener la oportunidad de tenerla entre tus brazos y eso es algo con lo que yo llevo soñando desde hace mucho tiempo. Supongo que la vida es así de cruel, yo tengo sus confidencias y tu tienes su corazón...


Me cambiaría por ti sin dudarlo, día tras día tengo que aguantar el chaparrón y aguantarme las ganas de decirle que la amo, sin embargo soy yo el que la animo a posarse en tus brazos y soy yo el que le dice que sobre todo sea feliz a tu lado, que disfrute de cada momento a tu lado y sobre todo que recuerde que pase lo que pase yo estaré allí para apoyarla. He claudicado mi amor por ella, prefiero verla feliz con otro chico a que este conmigo, ya solo quiero verla feliz y eso es algo que nunca me perdonare. Tener que vivir sabiendo que no son mis labios los que la besan, ni mis brazos los que la abrazan, tengo que conformarme con tener acceso a su mente y eso es algo que hace tiempo ya acepte. Aunque solo te diré una ultima cosa, hazla feliz, soy capaz de remover cielo y tierra por conseguir que ella sonría, haz lo que yo no he conseguido que es crear una vida juntos. Prométeme que la amaras con todas tus fuerzas, porque si la amas solo la mitad de lo que yo la amo ella sera feliz y eso es lo único que vale, una sonrisa de ella hace que valga la pena estar enamorado de tu mejor amiga...prometemelo...


Por un lado quiero olvidarla, pero por otro, sé que es la única persona en el universo que podría hacerme feliz...