Probablemente no encontremos el camino, pero nos sobrarán las ganas de volar...
Llevo mucho tiempo hablando sobre las cosas malas del amor, sobre falsas esperanzas, corazones rotos y otras lágrimas, hace tiempo que no hablo del otro lado, de enamorarse de esa persona que hace que vivas a 200 km/hora, de esos instantes con ella donde te sientes en la cima de la montaña mas alta. Esos momentos para algunas personas pueden ser cortos pero eso no significa que no debamos disfrutarlos. Vivir cada instante como si fuera la ultima vez que os volvierais a ver, esa es la mejor forma de amar, nunca sabes cuando la luna puede tornarse oscura, pero mientras exista un solo segundo de felicidad en pareja hay que aprovecharlo al máximo y vivir esos momentos a toda velocidad...
Es extraño como se puede pasar de saludar con frialdad a alguien que besabas con pasión, pero es todavía mas curioso como una persona que no es nada en tu vida pasa a ser un pilar fundamental en ella. Como con una simple mirada lejana puedes saber que esa es la chica que quieres que amanezca a tu lado y con la cual compartir todas las vivencias posibles, esos momentos son mágicos, esa 1º cita que estas deseando que llegue, esos instantes previos de duda, nerviosismo, eso es lo que realmente hace del amor algo inigualable, ese momento es la cima de una montaña rusa que muy pocos consiguen vivir con la pasión necesaria. Todavía recuerdo a ese chico de 17 años en su primera cita, esa mezcla de nervios y ganas de demostrar que realmente valía la pena luchar por alguien a quien quieres. Recuerdo muy bien esa primera cita, pero recuerdo todavía mejor como ese chico se arrepentiría de aquella primera vez, no valió la pena la espera, ella no fue lo que el esperaba, después de aquella vez llegaron muchísimas mas, cada una mejor que la anterior, aunque siempre habían errores que pulir, cosas que mejorar, corazones por abrir. Ojala hubiera saboreado mejor esos momentos en vez de pensar en saborear mejor esos besos, desearía poder mandar una carta a través del tiempo a ese chico de 17 años y decirle cosas que seguramente le ahorraran lágrimas, le ahorraran rechazos, aunque luego lo pienso y me doy cuenta que esas vivencias son las que te hacen fuerte, las que te hacen ser una persona de verdad...
Es curioso como a lo largo de los años he ido escondiendo mis recuerdos, como he ido dejando de escuchar a grupos de música que me encantaban solo porque les gustaban a ellas, como he dejado de ver películas solo porque significaban algo para un "nosotros" que se convirtió en un "Tu y yo". Hace un tiempo decidí dejar eso atrás, tome la decisión de liberar mis monstruos pasados y así poder ser mejor persona y sobretodo ser mas feliz, lo pasado se queda en el pasado por una razón, ni ese chico de 17 años tenia la culpa ni ellas tampoco, simplemente no fue el lugar, no fue el momento, tal vez en otra vida, tal vez en otro universo. Vivo mejor con el sentimiento de hacer lo que yo realmente quiero, de vestir como yo quiero sin pensar en lo que dirán los demás, lo que piensen los demás esta de mas, no importa lo que piensen los demás sino lo que tu realmente pienses, al fin y al cabo es a ti mismo al que debes enamorar y cuando te liberes de tus peores pesadillas podrás vivir de verdad...
Llegara momentos en los que pienses que nada vale la pena, que te equivocaste al luchar por personas que no valían la pena, algún día sabrás que esos momentos te harán mas fuerte, te harán estar realmente en paz contigo mismo, aunque para ello tengas que convertirte en algo que nunca quisiste, vive esos momentos...porque son los que realmente te harán un hombre...
Que la invites a tocar tu corazón...♪♫