Yo fui mi propio demonio...

De ángeles nunca se ha escrito nada, sin embargo, de demonios hay libros llenos...

Te pasas toda la vida culpando de tus errores al resto del universo, pensando en que tu eres único y los demás se equivocan, pensando que ese profesor te cambiara la nota, que esa chica te llamara, que la chica de tus sueños cambiara de opinión y volverá a tus brazos, pero nunca te planteas que todo en lo que siempre has creído fuera mentira. Miras atrás y te das cuenta de que fuiste un iluso en un mundo que jamas supiste interpretar, preferiste quedarte llorando en casa en lugar de plantarte en su portal, decidiste culparles a ellos de que no te fuera bien tu infancia, fuiste tan solo un pobre tonto recluido bajo las garras con las que tu mismo rodeaste tu vida. Pero el tiempo pasa y todo vuelve...tanto lo bueno como lo malo vuelve en busca de lo que es suyo...


Recuerdo cuando tenia 18 años y empecé a escribir, a veces en un simple cuaderno, otras en lágrimas bajo la almohada. Nunca pensé que un ser humano pudiera albergar tanto dolor y odio en su interior, que una persona pudiera sufrir tanto por alguien en quien ella misma había depositado toda su confianza. El mundo te dio la espalda por tu mala cabeza y tu decidiste pensar que era culpa del resto del universo, que tu no tuviste nada que ver. Tengo en la mente como si fuera ayer el día en que todo se torció, el momento en el que decidí bajar a los infiernos de los cuales nunca volvería a salir. Quien iba a pensar que un simple "Me apetece quedar contigo" hace tantos años pudiera hacer daño a nadie, ojala volviera a ese día, ojala eso no hubiera ocurrido...


Siempre ha sido mi culpa, ellas nunca tuvieron nada que ver en como se deshilachaba nuestro amor como esa manta raída por el paso del tiempo, yo las miraba y solo podía observar como el demonio las había puesto en mi camino para acabar conmigo, como unas simples mujeres acababan con la dulzura de alguien, como era tan estúpido de caer en su juego. Cuando en realidad todo era cosa de mi imaginación, no fui Ulises embelesado por sirenas, fui un simple naufrago echándole la culpa a Poseidon por haber hundido mi barco...


Y se que por mi mala cabeza y por pensar que la culpa era de ellas acabe convirtiéndome en lo que yo nunca quise, aunque no lo supiera fui yo mismo el que acabe intoxicando mi propia mente con mentiras y falsas venganzas. Pensé que mis sueños se cumplirían y solo conseguí cumplir mis peores pesadillas. Pasare el resto de mi vida huyendo de mis pecados, intentando entender como pude convertirme en algo que siempre dije que no me convertiría, me pasare las noches en vela huyendo de mi pasado, intentare llegar al amanecer sabiendo que fue mi culpa y que jamas me perdonare el cometer el error de culparlas a ellas de mis propios temores, de mis propios fallos. He aprendido que en esta vida al único que debes temer y al único que debes vencer es a ti mismo, si consigues eso vencerás tus temores y llegaras al amanecer al final de tu vida. Vencerás a tu pasado, porque nuestro único demonio somos nosotros mismos...el único que tuvo la culpa de todo fui yo. Yo fui mi propio demonio...


Con su boina calada, con sus guantes de seda,
su sirena varada, sus fiestas de guardar,
su vuelva usted mañana, su sálvese quien pueda...


Gracias por hacerme fuerte...

Vendrán días en que no podrás silbar. Yo me encargaré de que esos días lleguen...

Levantarse cada mañana sabiendo que has tenido que pelear durante todos los días de tu vida es muy duro, que se rían de ti durante cursos y cursos, pasarse castigado días y que nadie te crea ni confié en ti, que la gente te de la espalda y se ría de ti, que todo el mundo piense que eres un bicho raro, que nadie vea en ti lo buena persona que eres y que incluso lo utilicen en tu contra, ver como los que tu pensabas que eran tus amigos te abandonan y te dejan aislado, que nadie te defienda, que todos te insulten, todo eso para una persona normal es muy duro, pero para un niño de 9-10 años...eso es algo que no se lo aconsejo a nadie, ni a mi peor enemigo...



Fueron años durisimos, de esos que se te quedan metidos en lo mas profundo de tu ser y sabes que por mucho que hables de ello nadie puede ponerse en tu lugar, nadie puede saber lo que tu has sentido, lo que tu has llorado, lo que tu has maldecido, pero sobretodo lo que tu has deseado que todo por fin acabara, el día que yo tenga un hijo no permitiré que pase por lo mismo que pase yo, por el mismo abuso escolar día tras día, por las mismas duras cargas emocionales que conlleva para un niño de esa edad, y sin embargo desde aquí puedo deciros una cosa, la gente te hace daño porque nosotros mismos les dejamos, les enseñamos nuestras debilidades, les mostramos nuestros resquicios mas débiles y permitimos que se cuelen entre ellos para hacernos daño y cuando lo han conseguido se acabo...simplemente te rindes, simplemente intentas ahogar tu pena y tu rabia en lo único que puede mantenerte vivo por así decirlo...y en ese tiempo comenzó todo...en esa época empezó el hambre de venganza, de querer demostrar que aunque ellos me insultaran yo tarde o temprano me levantaría y acallaría esos insultos, haría una pelota con ellos y los mandaría lejos de aquí, donde pudieran dejar en paz a ese niño, donde le dejaran ser feliz, donde no le permitieran guardar oscuridad en su interior...



Década y media después de ese niño de 9 años os doy las gracias, a todos, compañeros de clase, profesores, compañeros de equipo o de gimnasio, novias, muchas gracias, gracias por todo lo que habéis hecho por mi, gracias por insultarme, sin vosotros no seria lo que soy hoy...y eso os lo puedo asegurar, que vosotros os reíais de mi antaño pero ahora no podéis, ahora no debéis, ahora desearíais no haberlo hecho...


Gracias por reíros de mi cuando se me caía el pelo por el estrés que vosotros me ocasionabais...
Gracias por hacer que me dejara el pelo largo con 18 años...

Gracias por tenerme castigado días tras día saliendo a las 9 de la noche... 
Gracias por hacer que me encante ver la "luz" de la noche...

Gracias por reíros de mi por no ser lo suficientemente alto y fuerte...
Gracias por hacer que mida 1,92 y me encante hacer deporte...

Gracias por rechazarme una y otra vez, 
Gracias por hacerme darme cuenta de que solo se necesita a uno mismo para ser feliz...

Gracias por haberme abandonado y aislado... 
Gracias por hacer que me encante ponerme los cascos y evadirme del resto del mundo...


Gracias por haber creído que nunca conseguiría nada, gracias por hacerme creer que no valía nada...
Gracias por hacerme lo que soy ahora, Gracias por hacerme fuerte...



No permitas que nadie te diga que no puedes hacer algo...


Tengo dos mil razones...





            Un beso consiste en mandar un arsenal contra el olvido...

Lo peor que hay en esta vida es la esperanza, repetiré mil veces esa frase y seguirá siendo igual de cierta cada vez que la escriba, la esperanza en que puedas cruzar unas frases con esa chica que te gusta, la esperanza de que se ría con alguno de tus chistes, con que conseguirás enamorarla, con que vuestros labios se juntaran en un segundo que te parecerá eterno, de que esos momentos se queden grabados en la historia y nadie por mucho tiempo que pase podrá borrarlos, solo hay una cosa que es peor que la esperanza, es el saber que esa chica no volverá a cruzarte la mirada, que ya no le harán gracia tus chistes, que ya no estará enamorada de ti, que vuestros labios solo volverán a unirse en tus sueños, que cada segundo alejado de ella sera como un siglo en el infierno y de repente todo desaparece, todo lo que hay a tu alrededor se vuelve oscuridad e incertidumbre y en ese preciso momento es cuando te das cuenta de que lo único que podrá sacarte de ahí...eres tu mismo...



Hay momentos de nuestra vida que nos perseguirán por siempre, como pesadillas en una noche lluviosa, como esa sombra detrás tuyo que a cada paso que das te sigue y no te deja respirar, el ser humano no esta hecho para ser rechazado, no conseguimos asimilar como alguien que nos ha querido o al menos ha sentido algo por nosotros puede de la noche a la mañana olvidarse de eso, olvidar nuestros abrazos, nuestras miradas, nuestros besos, no conseguimos convivir con que esa persona halla desaparecido de nuestra vida, os prometo que por mucho que alguien finja después de una ruptura, por mucho que intente disimular y decir que lo ha olvidado es mentira, simplemente es mas sencillo mentir en ese caso, de hecho lo mejor que nos puede ocurrir es que nos creamos esa mentira, es mucho mas fácil hacernos creer a nosotros mismos que ya no besas otros labios buscando los que te fueron arrebatados, que ya no intentar entrelazar tus dedos entre los suyos, que ya no esperas llegar a casa para hablar con esa persona que te arregle un mal día...


Avanzar...olvidar...sobrevivir a una ruptura, sobrevivir a ese sentimiento de culpa que te dice que perdiste a la que pensabas que era la mujer de tu vida y por muchas personas que pasen en tu vida no poder olvidarte de ella, por mucho que sigas quedando con chicas, por muchos labios que beses, por muchos "Te quiero" que digas, no es tan sencillo olvidarte de alguien, es casi imposible decir "Buenas noches, que descanses" a quien antes decías "Espero que sueñes conmigo", se puede conseguir, unos tardan mas y otros menos pero eso no significa que sea imposible, el tiempo todo lo cura, el corazón se acaba arreglando, el viento se acaba llevando tu pena y tus lágrimas y vuelves a ver la luz del sol, vuelves a sonreír y no vale la pena pensar en que no debiste rendirte, simplemente no mires atrás...y si alguna vez flaqueas contestarte a ti mismo lo que yo me dije durante tanto tiempo...que era lo que había que hacer y que como en "A cualquier otra parte" tengo dos mil razones...para olvidarme de todo...


Que vivo en pisos oscuros y tengo dos mil razones...para olvidarme de todo...