Ojala...


La edad, por sí sola, no hace a nadie mejor ni más sabio, solo acentúa lo que cada uno ha sido siempre…



Seguramente no me atreva nunca a enseñarte esto, hay muchas probabilidades de que ni siquiera leas esto alguna vez y todavía intento pensar si realmente existes o eres una fantasía creada para enseñarme el camino que debo tomar. Es curioso cómo pasan las cosas, como el encerrarnos en nosotros mismos nos hace perdernos a gente maravillosa. Hay personas que nos salvan y ni siquiera se dan cuenta de que lo han hecho, para ellas podemos ser un simple chico al que sonreí una vez, pero llega a ser hasta raro como el hecho de que una simple mirada pueda salvarnos de hundirnos para siempre.


Quiero que sepas que he llegado a amar como nadie amara jamás, me he entregado en cuerpo y alma al amor hasta límites que sobrepasan la locura. He desnudado mi alma a la persona con la que quería compartir mi vida y de repente sin apenas darme cuenta me he encontrado solo, desnudo y sin saber adonde ir, desearía tener la fuerza necesaria para luchar por ser feliz, pero no soy capaz de dar marcha atrás al reloj y comenzar otra vez. He basado toda mi vida en mentiras que yo mismo me decía para seguir adelante, demasiados

“Dejaran de insultarme cuando llegue a clase”
“Hoy nadie se meterá conmigo”
“Esta noche no me quedare dormido llorando”


Llegó un momento donde decidí encerrarme en mi mismo, porque si no dejaba entrar a nadie nunca me harían daño. He estado metido durante muchos años en una burbuja donde nada me afectaba, donde era feliz y nada me podía dañar. Ahora, sin esa burbuja que me proteja no sé qué hacer para recuperar esa felicidad, puedo disimular que estoy bien, sonreír por fuera cuando por dentro estoy terriblemente asustado. Vivo en un volcán en constante erupción, mi interior grita a todas horas buscando una salida, intentando encontrar algo de luz en esta oscuridad que me atormenta a todas horas. Y de repente apareciste tú, fuiste como un rayo de luz que con tu dulce apariencia y tu cálida mirada conseguiste que el dolor que siento por dentro fuera un poco menos intenso, que las lágrimas brotaran con menos intensidad y que por fin pudiera estar en paz conmigo mismo. Soy tonto sabes, no hago las cosas por mí, soy capaz de ir a un sitio solamente porque estés tú, aunque no tenga ninguna gana de estar ahí saco fuerzas de la nada por el simple hecho de conseguir un cruce de miradas o un intento de hacerte sonreír. Eres como ese clavo ardiendo al que me sujeto con todas mis fuerzas para no perder la poca humanidad que me queda, para no convertirme en lo que siempre he odiado.


Todas las noches sueño que paseamos juntos de la mano, que nos besamos sin importar que dirán los demás, que te recojo de entrenar y nos vamos solos a ser felices, que nos acariciamos mientras nos abrazamos y en ese preciso momento desaparece todo el dolor que alguna vez hemos podido sentir dentro de nosotros. El dolor se apaga, las lágrimas se secan y solo quedan dulces sueños. Tienes razón, no te conozco, no sé cómo eres, no sé qué libros lees imaginando que eres tú la protagonista de esa historia de amor que tienes entre las manos mientras las lágrimas brotan de tus preciosos ojos, no sé cómo puedes sentir que estás sola aunque alrededor tengas a un montón de gente disfrutando y a mí cerca tuyo intentando que te fijes en mi presencia, no sé cuántas veces has llorado deseando que se acabara todo ese sufrimiento, como has esperado una llamada que jamás se ha realizado. No sé cómo de rara eres, cuáles son tus insoportables manías ni como de cabezona eres cuando te cabreas, no sé nada de eso, lo único que sé es que cuando estas cerca mío me olvido de todo el sufrimiento, el volcán vuelve a dormirse y vuelvo a ser yo. Ojalá supieras que mi única intención es hacerte feliz, ser ese salvavidas que necesitas, ser ese amor que buscas. Ojalá ser esa sonrisa entre besos, ese roce de cuerpos entre sabanas y ese abrigo en noches frías. Ojalá fuera todo eso y ojalá tu fueras real…


Prefiero vivir una vida mortal a tu lado, que enfrentarme a todas las edades de este mundo sola...


No hay comentarios:

Publicar un comentario