Mi yo verdadero





Ojala algún día la ira no abrase, los demás sentimientos se rebajen y solo me quede amor... 



Soy el tipo de persona que si entras en un bar la verías en una esquina del mismo leyendo un libro o seguramente con unos cascos en las orejas, aunque seguramente si entras en un bar y yo estoy dentro ni siquiera te des cuenta de mi presencia. Es curioso cuanto podemos cambiar las personas con el paso de los años, como los rechazos nos hacen madurar a niveles que jamás sospechábamos que llegaríamos ni siquiera a rozar. Si echo la vista atrás he conseguido cumplir todos los sueños que yo he querido cumplir, he tenido la suerte de poder experimentar lo que es compartir tu vida al lado de alguien, he sabido lo que es vivir y compartir tu vida con una persona, he conseguido saber que se siente entregarle todo lo que eres a alguien, tus sueños y pesadillas, tus mayores miedos y tus pequeños secretos. Siempre soñé con ser capaz de que alguien me entregara todo su corazón y dejar en mis manos su felicidad, eso tiene una parte mala, el hecho de dar tu felicidad a otra persona te expone a que cuando ella te abandoné estar sumido en la tristeza más infinita y entonces te empiezas a cuestionar todo lo que eres y te empiezas a plantear que cosas de las que has vivido eran verdad y cuáles no, empiezas a cuestionarte a ti mismo y eso es el mayor error que una persona puede cometer…



Tengo mucho miedo de todo lo que tengo delante, de que me hayan explotado la burbuja en la que estaba viviendo y no saber qué camino tomar, no saber cómo vivir a partir de ahora, pero si de verdad le tengo miedo a algo es de conocer a otra persona, tengo temor a hacer daño a alguien por el mero hecho de que no me veo capaz de volver a reiniciar todo el proceso que conlleva enamorarse de otra persona, seguramente si me lo planteara podría hacerlo porque está en mi modo de ser, siempre he creído en el amor o al menos creía hasta hace unos meses. Soy el tipo de persona que cree firmemente en que la chica con la que comparte su vida será la definitiva, me gusta esa forma de ser, me encanta imaginar un futuro juntos, discutir sobre el nombre de los niños, sobre el tipo de perro que tendremos en casa y a que colegio irán nuestros hijos. Lo peor de esto es que no consigo encontrar al chico que cree en eso, por más que lo busque no consigo dar con él, lo han herido de tal manera que se ha escondido en lo más profundo de mi y por más que lo intente buscar no consigo encontrarlo. Tengo verdadero pavor a perder momentos increíbles o a chicas maravillosas por el simple hecho de no poder superar psicológicamente una ruptura que me ha dejado tan tocado. Es a lo que más le tengo miedo, a eso y a volver a entregarle mi corazón a alguien…



Soy un tipo raro, me enamoro de las personas con una facilidad que asusta, sin embargo, ahora lo que más me asusta es no saber encontrarme a mí mismo, ojalá nos enseñaran a saber perdonarnos, a darnos cuenta de que lo único que podemos controlar en esta vida son nuestros propios actos y nada más. He llegado a mi limite porque no puedo permitirme seguir sufriendo cada vez que intento algo con alguien, lo he intentado, pero no puedo soportar seguir chocando con la misma pared una y otra vez. Estoy agotado de seguir buscando a alguien que no me dejara de querer, le doy las gracias al mundo por ponerme fácil esta decisión, por haberme “ayudado” a saber qué hacer. Llevo casi toda mi vida persiguiendo un sueño y lo único que he logrado de esa búsqueda es dolor y sufrimiento. Es una decisión sencilla, consiste en sacar a la luz todo lo oscuro que llevo dentro, dar rienda suelta a toda la ira y toda la rabia que llevo dentro, es esconder al “yo” que disfruta leyendo poesía, es no dejar que salga el chico alocado que por la noche se pone los cascos y empieza a bailar en su habitación dejándose llevar por la música, el mismo que todos los viernes se encierra en su habitación con una pizza y se pone una película y lo disfruta como si no hubiera nada más importante en esta vida. Ese chico murió hace muchos meses, he decidido apagar la poca humanidad que me quedaba, estoy cansado de intentar ser feliz en una vida que nunca me ha comprendido, cansado de rechazos y de negativas, cansado de buscar un amor que nunca llegara, es como apagar un interruptor y dejar que toda la oscuridad entre dentro de mí. Tal vez un día dentro de muchos años mi yo verdadero despierte, pero por ahora estará dormido, porque dormido es el único lugar donde mi pareja nunca me abandonara, donde nadie me negara una cita y donde podre volver a ser el chico dulce y romántico que alguna vez fui…

Quiero apenas saber que intenté todo lo que quise, tuve todo lo que pude, amé lo que valía la pena y perdí apenas lo que nunca fue mío…




No hay comentarios:

Publicar un comentario