Mientras soñáramos juntos...


Te pido perdón de la única forma que se…


Me he pasado durante toda mi vida buscando a alguien que pensé que nunca llegaría a tener, incluso antes de tenerla ya soñaba con ella, sin saber que existía ya me cegaba su brillante pelo cada vez que salíamos a cenar, ya me embriagaba su perfume cada vez que entraba a mi coche, ya escuchaba su risa justo después de cualquier chascarrillo mío. He conocido a muchas chicas en mi vida, algunas solo de vista, otras se han quedado en mi vida de paso y puedo decir que ella sin duda fue y será la mejor de todas, nunca he llegado a entender como alguien podría enamorarse de mí pero ella lo hizo sin que apenas me diera cuenta, todavía recuerdo nuestro primer “Te quiero”, si cierro los ojos vuelvo a estar en ese banco con ella apoyada en mi hombro y simplemente lo solté, fue como un suspiro pero todavía me produce escalofríos esa sonrisa que puso después de decírselo. Aún recuerdo los nervios que tenía la primera vez que dormimos juntos, era la primera vez que dormía con alguien y me encantaba que fuera con ella. Supo abrir una parte de mí que hasta yo no creía que pudiese tener, nuestra primera pelea, nuestra primera vez, nuestro primer concierto, nuestro primer viaje juntos. Son cosas que jamás voy a poder olvidar, igual que a ella, jamás voy a poder quitármela de la cabeza, ella es única, nuestro amor siempre ha sido único.


Aunque no lo supiéramos nuestras vidas habían sido como dos carreteras paralelas, tuvimos los mismos demonios desde niños, estuvimos en sitios al mismo tiempo aun sin conocernos todavía y un buen día algo quiso que nos encontráramos y desde entonces no pude quitármela de la cabeza, la ame como nunca nadie a amado jamás, como nunca pensé que amaría a nadie y os puedo asegurar que fuimos muy felices juntos. Lo único malo que tiene ese tipo de amor es que cuando se desquebraja es algo muy doloroso, más doloroso que cualquier otra cosa. Con la experiencia de los años he aprendido a valorar lo mucho que me ha ayudado, lo fácil que era la vida sabiendo que ella estaba ahí para ayudarme en lo que fuera, ya fuera en llevarme al hospital a rastras cuando me destrocé la rodilla y pensé que mi mundo se acababa o cuando alguien tenía que llevarme del entrenamiento al trabajo por mucho que ella prefiriera estar en casa calentita antes que hacer ese esfuerzo por mí. Nunca supe valorárselo y eso es algo de lo que me arrepentiré siempre. El hecho de que piense que ella ha dado más que yo en nuestra relación es algo que me perseguirá por siempre, aun dentro de 60 años estando los dos sentados al lado del otro dentro de mi sabré que podría haber dado más, ella se lo merecía todo y yo nunca supe hacerle ver que le estaría eternamente agradecido por cada cosa que había hecho por mi durante nuestra relación.

Hay tantas primeras veces que voy a tener guardada en la memoria, eso es lo único que nadie me va a poder arrebatar jamás, porque en esas primeras veces se cimenta mi felicidad. El estar triste y sacar una captura de un mensaje suyo donde me daba ánimos por una derrota en un partido, el acordarme de como aguantaba mis cabreos después de un mal día, el saber que siempre iba a tenerla ahí cuando algo me pasara, siempre voy a amarla por eso, por haber sido la única persona que lo ha dado todo por mí. Todavía recuerdo las últimas veces que dormimos juntos cuando yo llegaba de trabajar en medio de la noche y la veía acostada durmiendo tan tranquila, ese recuerdo es el mejor que podre guardar nunca y el único que ni el tiempo me podrá quitar, todavía sueño con volver a apoyarme en la cama darle un beso en la frente y después de acostarme a su lado saber que nada malo podría ocurrirme mientras soñáramos juntos…

No importa que desafios puedan separarnos, siempre hallaremos la forma de volver a unirnos...





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