Me hiciste daño pero sigo vivo, contigo yo me acostumbré a perder, mi corazón funciona sin latidos...
Por mucho tiempo que pase hay momentos en nuestra vida que se quedan marcados tan dentro de nuestro interior que no puedes hacer nada por deshacerte de ellos. Unos los superan, otros no pueden hacer nada para olvidarlos y algunos simplemente aprendimos a base de corazones rotos y lágrimas en la almohada que hay que aprender a vivir con nuestros propios fallos, con nuestros propios demonios. Es erróneo intentar cambiar nuestro pasado, nunca podremos volver a ese momento y no pedirle salir a esa chica, o simplemente no besarla en el momento en el que lo hicimos. Es inútil llorar por cosas que nunca pasaron, lo único que hace soñar con algo que no paso es que nos cueste el doble superar esa perdida que nos marco. A veces simplemente tienes que mirar atrás y dejar el pasado donde tiene que estar...en el pasado...
Es curioso como podemos engañarnos a nosotros mismos cuando nuestros pensamientos están inmersos en una sola persona, como aun sabiendo que esa persona no nos valora y seguramente nunca podamos estar a su lado intentamos lo indecible por conseguir un simple beso de sus labios. Lo peor que existe para una persona enamorada es la esperanza y no por muchas veces que lo repita tendrá menos razón esa frase, el pensar que esa persona acabara cediendo no hace más que empeorar nuestro estado. Porque cuanto mas tiempo pase sin que eso ocurra acabaremos sintiéndonos peor, la rabia se ceñirá sobre nosotros y lo único que sentiremos será impotencia por no conseguir nuestro objetivo. Porque lo único que quiere una persona enamorada es ser correspondida, aunque a veces sea imposible siempre valdrá la pena intentarlo...
Intentamos agarrarnos a algo en lo que nadie más cree, por más que nos digan que esa persona nunca será nuestra no nos lo creemos, luchamos a contracorriente contra algo que solo nos llevara a lágrimas y engaños, a una vida llena de sueños imposibles, de almohadas mojadas en lágrimas y de "Te echo de menos" que conforme pasa mas tiempo se hace mas grande. Lo peor de todo no es decirnos esa mentira, es que al final nos la acabamos creyendo, aunque sea por tener algo donde agarrarnos intentaremos creernos cualquier mentira que nos digamos para seguir detrás de ella. Al final ella nunca nos volverá a querer, pero seguimos confiando en que eso ocurra y nuestra vida se convierte en un engaño, porque eso es lo que acabamos haciendo la mayoría, creernos que ella volverá como vuelven las hojas en primavera. Porque si, eso es engañarse a uno mismo, pero a veces ese engaño es el mejor analgésico que puede existir para volver a levantarnos...para volver a creer...
![]() |
| No voy a besar a una mujer tan bella... Sólo tengo un corazón para perder... |

No hay comentarios:
Publicar un comentario