Realidad ficticia

Todas las cosas que nos imaginamos tienen una explicación lógica, bueno casi todas...
Este Lunes volví de entrenar muy cansado así que cene, estuve un rato en el ordenador y me acosté, en plena noche me desperté mire el reloj y eran las 3:21 de la madrugada, me vestí y salí a la calle, era una noche completamente despejada, el cielo era como un mar de estrellas que inundaban de luz mi calle, me mire y tenia puesto la ropa de entrenar, así que empecé a correr calle abajo, cuando llevaba unos 30 metros me tuve que parar porque algo me impedía el paso… era ella, nuestros miradas se cruzaron pero su rostro no mostraba el mas mínimo signo de atención hacia mi, ella estaba mirando mas lejos de donde yo estaba, empecé a hablar con ella pero no mostraba el mas mínimo signo de estar escuchando lo que yo le decía, así que me dispuse a girarme para ver lo que estaba observando, cuando mire hacia atrás mis ojos vieron algo que me paralizo completamente, ella estaba mirando a la otra chica que estaba a pocos pasos de mi, yo sonreí y empecé a dar pasos hacia atrás hasta el lugar donde estaba la otra chica, le acaricie el pelo y le di un beso.


Porque haces esto, esas fueron las únicas palabras que pudo decirme mientras yo seguía besando a la otra chica, yo girándome hacia ella y sin ni siquiera inmutarme le respondí que por el mismo motivo por el que ella me había estado mareando todo este tiempo, y sin que me temblara el pulso me aproxime hacia ella mientras le gritaba que me había olvidado de ella y que se marchara de mi cabeza que ya no era parte de mi mundo, cuando volví a mirar ella ya no estaba, así que retrocedí hasta donde estaba la otra chica y mirándola a los ojos le di las gracias por haberme dado fuerzas para hacer lo que había hecho y la volví a besar.


Cuando abrí los ojos ella ya no estaba y yo estaba completamente solo en la calle, de repente reemprendí mi carrera y cuando llegue al final de la calle observe que "La Chica" estaba sentada en un banco de la calle me acerque hacia ella y note que estaba llorando cuando pose mi mano sobre su hombro ella levanto la cabeza y observe como sus ojos estaban encharcados en lagrimas, yo no sabia que decir hasta que de repente cambio la expresión de su cara y empezó a mirarme con una cara aterradora sin que pudiera moverme se abalanzo encima de mi y en ese preciso momento desperté.

Mire mi reloj y eran las 9:35 así que todo había sido un sueño, las historias de princesas no siempre acaban como nos esperamos simplemente acaban pero cuando una historia acaba otra esta a punto de comenzar.

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